|
Primer disco de este digno sucesor de Paco de Lucía y transmisor a las nuevas generaciones del difícil arte de tocar flamenco. Ya en este disco demuestra su experiencia, sensibilidad y virtuosismo y en aquel año la crítica le calificó como la gran esperanza blanca (no es gitano) de la guitarra flamenca. Sus contactos con el jazz le recuerdan ciertas formas flamencas que dan rienda suelta a la improvisación. El recuerdo perenne de Jerez (Cádiz) se conjuga con el mestizaje musical: aires orientales, jazzísticos, de bossa nova y clásicos.
|