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Flamenco es emoción
Los rostros lo dibujan. Quienes cantan, bailan, tocan y escuchan el flamenco lo saben, saben que la vida recorre el cuerpo como calor, como frío, como dolor y alegría. Les mueve un sentimiento autónomo, que se contiene en un gemido cuando se encuentran la expresión externa y la experiencia propia, la sensualidad más intensa en la percepción. Algo se hace, algo hay que hacer cuando se le escucha, cuando se le vé, cuando vibran las manos sin batir palmas. El flamenco es lo espontáneo, la honestidad en la energía vital, lo generado y el cauce. La solución. Carlos Saura supo expresar la transparencia de esta fuerza con sus protagonistas: el mismo pueblo en su heterogeneidad.
¡Que fuente de belleza y conocimiento es este video! ¡Ahora mismo estoy aprendiendo el baile flamenco y esto me nutre infinitamente!
Carmen Maracaibo, Venezuela |