En el flamenco, lo emotivo está
por encima de la estética, por eso la comprensión de este
arte va a depender de la propia sensibilidad. Lo importante
es
la capacidad del artista para llegar al público y generar
emociones. De hecho, el cante se inicia con un quejido lastimero,
conocido como quejío, que se hace para adecuar la voz del
intérprete y preparar emocionalmente al oyente.
En el flamenco se distinguen una docena de grupos rítmicos
que se denominan palos. Cada uno de ellos tiene una medida
y un compás distintos y, en algunos casos, su lugar de origen
también los diferencia. A su vez, cada uno de estos palos
posee variantes.
| Cantes
básicos |
| Romances |
Tonás Martinetes
Carceleras Deblas |
Seguiriyas
Livianas Serranas |
Soleares Bulerías
Cañas Polos Peteneras |
Tangos Tientos
Tanguillos Marianas |
Cantiñas Alegrías
Mirabrás Romeras
Caracoles |
| Derivados
del fandango |
Fandangos de Huelva
Locales Personales |
De Málaga Malagueñas
Rondeñas Jaberas
Verdiales |
De Levante
Granaínas Mineras Cartageneras
Tarantas Tarantos |
| Cantes
aflamencados |
De ida y vuelta
Guajiras Rumbas Milongas
Vidalitas Colombianas |
De origen andaluz
Bamberas Villancicos
Saetas Sevillanas |
De otro origen
Farruca Garrotín Zambra |
Seguir
leyendo:
¿Cómo iniciarse?
|
|
|
 |
Ya
puedes empezar a bailar
Encontrar maillot, falda, pericón o escuela es más fácil de
lo que crees; la técnica se aprende, el duende sólo puedes
ponerlo tú.
|
 |
Flamenqueando
en Madrid
Madrid es sin duda la capital del flamenco: escuelas, tablaos,
tabernas, bares y festivales. Lo que no te puedes perder.
|
 |
Elige
la mejor falda
La falda estiliza la figura y resalta los movimientos. Aprende
aquí a escoger la más adecuada.
|
|
|
|
|